Por: Abel Pérez Martín, de periodico 20 de Mayo:
Corría el año 1942 cuando un grupo de empleados de tiendas de ropa, en la ciudad de Cabaiguán, Las Villas, Cuba comenzó a organizar un sindicato, y en estos menesteres Reinaldo Estupiñán, de «La Villa de París» y un servidor, de «Las Islas Canarias» nos dimos a la tarea de dicha organización. Lo primero que hicimos fue buscar consejos y orientación sobre cómo se organizaba un sindicato, y quien acudió a nuestra ayuda no fue ni más ni menos que Eusebio Mujal Barniol, aspirante a Secretario General de la CTC (Confederación de Trabajadores Cubanos) quien no solo nos enseñó a cómo proceder con el trabajo de organización, sino que nos abrió los ojos y los sentidos de cómo lidiar con un enemigo de todo y de todos: el Partido Comunista o Partido Socialista Popular, como era más conocido ya que de acuerdo a la Constitución de 1940, no se permitía usar el nombre de alguna organización extranjera; en este caso, el Partido Comunista.
Mujal nos puso en nuestro conocimiento cómo trabajaban los comunistas: «Ellos piden» – nos dijo – «lo que más tarde, una vez en el poder, le negarán a los obreros, ya que los quiere esclavos y no ciudadanos libres».
La experiencia de aquella oportunidad nos muestra que los llamados «defensores del proletariado» exigen a las empresas lo que éstas no pueden dar y así llevarlas al cierre o a la bancarrota y sobre los escombros de ellas, tener una vía libre para no solo incautarse de la nación, sino de la voluntad del pueblo.
No negamos que puede haber casos en que las empresas se lavan las manos y ponen sus intereses por encima de los de sus trabajadores, pero para eso ahí están las leyes y los tribunales los cuales al final determinarán quién tiene la razón. Ahora sería bueno analizar cuáles son los casos o las circunstancias en que una empresa no puede satisfacer las demandas de sus empleados por razones que están más allá de su control, como el estado de la economía en el país. En ese caso tiene que venir un acuerdo entre la empresa y sus obreros o trabajadores. Podríamos revisar nuestra historia en Cuba, lo que era la relación patrono-trabajador y recordamos las peticiones de los camaradas comunistas que pedían lo que ellos sabían era imposible de obtener de la empresa, ya que a ellos no les importaba el bienestar del obrero, sino la quiebra de la compañía. De esta forman el Partido Comunista obtendría adeptos para al final lograr lo que era su meta: la toma del poder.
Cuba es hoy por hoy el mejor ejemplo de lo que sucede cuando el comunismo tiene el poder en sus manos: los obreros tienen el peor trato, menos ventajas salariales y no vías de protesta o de reclamación de sus derechos y beneficios; apenas tienen para la canasta básica de cualquier familia. Miles de esos obreros y profesionales abandonaron su tierra natal, dejándolo todo detrás para no solo buscar libertad sino los medios para poder mantener a su familia. La gran mayoría llegó al estado de Florida el cual, al cabo de una década, ya había ascendido del estado número 30 de la nación a uno de los cinco estados más prósperos de EE.UU. Eso fue posible gracias a los cubanos que enviaron al exilio los camaradas del Partido Comunista Cubano. Esto prueba una vez más que donde los comunistas plantan su hegemonía, solo se alcanzará el fracaso, el desencanto y la desesperación ya que ninguna doctrina que se base en la igualdad puede triunfar. Ellos, los comunistas crean la bien conocida «nueva clase» y al resto le dicen que «todos son iguales». No todos somos iguales; unos son más trabajadores o más inteligentes y preparados intelectualmente que otros; unos son ambiciosos y otros son conformistas; unos honrados y otros deshonestos; tenemos profesionales que triunfan y otros que son mediocres. ¡Somos diferentes!
Si existiera alguna duda sobre la conducta de los comunistas sobre su pueblo, solo tienen que comparar los pueblos que son gobernados por ellos con los que gozan de gobiernos democráticos. Bajo el comunismo es control, control y más control de parte del gobierno y no para mejorar a su pueblo sino para perpetuarse en el poder, mientras que el pueblo espera y espera se cumplan las promesas hechas para un futuro mejor, para al final solo encontrar los grilletes de la opresión, persecución y desesperanza que lo esclavizan.
Nuestros enemigos son los comunistas y todo el que se interponga a la libertad de Cuba.






















Muy bueno!!!!.
Posted by: Radio TV | 03 January 2012 at 07:25 AM